Museo Anacaona Bayahibe
La Reina Anacaona y la su historia
Anacaona o Anakaona. (1474-1503)1​ fue una cacique aborigen taína de la isla Bohío. Gobernó el Cacicazgo de Jaragua tras la muerte de su hermano Bohechío. Fue condenada a la horca por el gobernador Nicolás de Ovando.

Nació en la Isla Bohío. En la lengua de los taínos su nombre significaba Flor de Oro. Era hermana del cacique Bohechío y fue la esposa del cacique Caonabo, con quien tuvo a Higüemota. Se distinguió por su belleza, inteligencia y talento para las poesías, memorizándolas para recitarlas en los areíto ante los otros aborígenes. Cuando su hermano Bohechío murió, Anacaona gobernó el Cacicazgo de Jaragua en su lugar. A la llegada a la isla de la expedición de Cristóbal Colón, en diciembre de 1492, Anacaona se distinguió por su curiosidad y gran admiración por los españoles, porque veía en aquellos hombres conocimientos diferentes a los de su comunidad. Pero los abusos que cometieron algunos de quienes quedaron en el Fuerte Navidad contra las mujeres hicieron que dejara de admirarles y les viera como una amenaza a combatir. Convenció entonces a Caonabo para que les exterminase. A su regreso, el 28 de noviembre de 1493, Colón encontró el fuerte destruido y sus 43 moradores asesinados. Años después, el gobernador de la isla Nicolás de Ovando recibió la noticia de que Anacaona estaba tramando un plan contra los españoles. Entonces Ovando mandó decir a Anacaona que iba hacia Jaragua para una visita amistosa. El gobernador llegó con más de trescientos cincuenta hombres y fue recibido con fiestas y bailes en un caney. Cuando todos estaban reunidos en la fiesta, los españoles prendieron fuego al caney. En el momento del ataque algunos aborígenes lograron sacar a Anacaona del lugar. Entre los sobrevivientes que escaparon estaban su hija Higüemota; su sobrino Guarocuya, quien fue entregado a Fray Bartolomé de las Casas, quien lo cristianizó con el nombre de Enriquillo; Mencía, nieta de Anacaona y el líder tribal Hatuey, quien posteriormente escapó a Cuba y allí organizó la resistencia, pero fue capturado en batalla y muerto por orden de Diego Velázquez de Cuéllar. Ovando ordenó una intensa búsqueda hasta lograr capturar a Anacaona, condenándola públicamente a la horca en 1503.

Con buena receptividad aceptó Anacaona la llegada de los extranjeros a sus tierras y hasta llegó a sentir cierta admiración por los conocimientos que se hacían evidentes en estos al resolver sus dificultades cotidianas. Sin embargo, esa primera impresión se fue al suelo tan pronto como empezaron los abusos de estos contra los nativos, especialmente contra las mujeres a quienes maltrataban y violaban sin reparos. Fue entonces cuando convenció a su esposo Caonabo para exterminar a los invasores e inicio la lucha para defender los derechos de su gente. Cuando los españoles se dieron cuenta de sus peligrosas intenciones le tendieron una emboscada encabezada por el gobernador Nicolás de Ovando, quien anunció una visita pacífica a la mandataria taína. Los españoles aprovecharon la ocasión para prenderle fuego a toda la aldea. Muy pocos aborígenes lograron sobrevivir la mencionada tragedia. Tras la muerte de su esposo, Anacaona se halló acogida en los estados de su hermano Bohechío, a donde se retiró ya que pensaba consolidar el poder, pues muchísimos indígenas empezaron a morir víctimas de las largas jornadas o sencillamente de desnutrición. Ella consideraba a los españoles como seres sobrenaturales, y no dejaba de comprender cuan absurdo e impolítico era pretender resistirles. Cuando en 1496, Bartolomé Colón hermano de Cristóbal penetró en los estados de Bohechío, salió al encuentro de los españoles la célebre Anacaona, en una litera que llevaban seis indios. No cubría su desnudez más que un delantal de algodón de varios colores, que bajaba hasta la mitad del muslo. Ceñía sus sienes una guirnalda de flores encarnadas blancas, muy olorosas y lucia brazaletes y collar de las mismas flores naturales. Los españoles dejaron transcurrir dos días en medio de los festejos con que se les obsequiaba, al cabo de este tiempo, cuando había nacido alguna confianza entre Bartolomé Colón y el cacique, manifestó el primero a Bohechío y a su hermana Anacaona, que el verdadero objeto de su visita era establecer el protectorado de España sobre aquella región, y logró que el cacique aceptase después de una breve discusión. Al año siguiente volvió Bartolomé a la provincia de Jaragua para cobrar el tributo acordado desde el año anterior, y fue tan bien acogido como en la primera visita, tanto por Bohechío como por Anacaona.

Por el año 1503 reinaba ya Anacaona en Jaragua, por el fallecimiento de su hermano Bohechio. La princesa Taína no conservaba ya hacia los españoles las simpatías de otros tiempos, pues comprobó que los extranjeros habían causado la miseria del país y que se entregaban, sobre todo los compañeros de Roldán, a una culpable licencia. Los tristes amores de su hija Higuamota con Hernando de Guevara la habían afligido no poco, y el bárbaro gobierno de Bobadilla y Ovando, que habían tiranizado a los súbditos de Anacaona, convirtieron el afecto de los primeros tiempos en profundo odio hacia los invasores. Por otra parte, los europeos que habitaban en las inmediaciones y que eran antiguos partidarios de Roldán que en esta parte de la isla habían obtenido tierras, continuaban en la torpe conducta y relajadas costumbres de los días de los que Roldán les acaudillaba, y oprimían continuamente a los caciques inferiores. Como los indios de Jaragua eran los más cultos, inteligentes y pacíficos de la isla, sentían más que los otros las exigencia a que estaban sometidos, sin que obtuvieran nunca justicia en sus reclamaciones, por que sus mas ligeras disputas con los nuestros eran calificadas de peligrosos motines, y la negativa a cualquier injusta pretensión de los europeos interpretada como resistencia la autoridad del gobierno.

Diego Méndez, que vivía en Jaragua y que probablemente fuera testigo presencial de las ocurrencias, consigna en su última voluntad y testamento que 84 caciques murieron quemados o ahorcados, y Las Casas fija en 80 el número de los que entraron con Anacaona en la casa que luego fue pasto de las llamas. Las víctimas causadas en la multitud por las caballerías, debieron de ser muchas, entre los sobrevivientes de este atropello se encontraban el pequeño principe taino Guarocuya, quién posteriormente fue entregada a Fray Bartolomé de las Casas para que velara por el, Higuemota, la hija de Anacaona, Mencia la nieta de Anacaona y el líder Tribal Hatuey, quién posteriormente escapó a Cuba. Una vez en Cuba organizó la resistencia, pero fue capturado en batalla, torturado y posteriormente asesinado. Varios indios que pudieron huir a merced de sus canoas se refugiaron en la isla de Guanabo, a unas ocho leguas de distancia, fueron perseguidos, aprisionados y reducidos a la esclavitud. Anacanoa cargada de cadenas, fue llevada a Santo Domingo.

Nicolás de Ovando quién no contento con la aniquilación, se percató que faltaba Anacaona por ser asesinada y sometiéndosele a un proceso, en el que no hubo mas pruebas que las declaraciones prestadas en el tormento por sus súbditos, ni otros testigos más que los españoles la condenó a muerte y fue ahorcada en 1504, a la vista de todo el pueblo a quien tanto había amado y protegido. Así pagaron los españoles la deuda de gratitud que tenían con una princesa de la que solo habían recibido favores, y que les había perdonado la muerte de su esposo, que pudiendo no quiso tomar venganza durante muchos años, en los numerosos europeos que vivían tranquilos en su Estado. Los españoles continuaron la devastación, con el pretexto de acallar la tuberculosis, por espacio de seis meses. Al cacique Guaora, sobrino de Anacaona, le cazaron como una fiera en las montañas donde buscó refugio, se le llevó a la horca. Parecía que la matanza de los habitantes no iba a acabar nunca. Buscaban a estos en los lugares más ocultos y retirados, en oscuras grutas o en lo más erizado de las montañas, y allí iban los españoles a buscarlos y los degollaban, diciendo que se habían reunido y armado para provocar la rebelión. Los que sobrevivieron quedaron en la mayor miseria; y cuando la sumisión fue rayana de la esclavitud, se declaró restablecido al orden. Nicolás de Ovando levantó para inmortalizar su figura una ciudad cerca del lago, a la que llamó Santa María de la Verdadera Paz.
Daniele Caccialanza
La Regina Anacaona e la sua storia
Anacaona o Anakaona (dal taino anacaona , che significa 'fiore d'oro'; da ana , che significa 'fiore', e caona , che significa 'oro, dorato'; 1474-1503) era una taíno cacica (capo), nata a Léogâne, ad Haiti, in un famiglia di capi e sorella di Bohechío , capo di Jaragua . Suo marito era Caonabo , capo del vicino territorio di Maguana (situato nell'attuale Repubblica Dominicana ). Suo fratello e suo marito erano due dei cinque cacicchi più importanti che governavano l'isola di Kiskeya (in spagnolo : Quisqueya , ora chiamata Hispaniola ) quando gli spagnoli lo colonizzarono nel 1492. Anacaona fu celebrata come compositrice di ballate e poesie narrative, chiamate isítos . Durante la visita di Cristoforo Colombo verso la fine del 1496, Anacaona e Bohechío si presentarono alla pari come negoziatori. La visita è descritta come avvenuta in un'atmosfera amichevole. Diversi mesi dopo, Colombo arrivò con una caravella per raccogliere una parte del tributo. Anacaona e Bohechío navigarono brevemente a bordo della caravella, vicino all'odierna Léogâne nel Golfo di Gonâve come suoi ospiti. All'inizio i rapporti tra i nativi e i conquistatori si rivelarono cordiali, inasprendo solo più tardi quando Colombo era via in Spagna. Anacaona divenne capo di Jaragua dopo la morte di suo fratello. Suo marito Caonabo, sospettato di aver organizzato un attacco a La Navidad (un insediamento spagnolo sulla Hispaniola nord-occidentale), fu catturato da Alonso de Ojeda e spedito in Spagna, morendo in un naufragio durante il viaggio - come molti altri leader dei Taíno morirono su navi spagnole lontane dalle loro terre natali. I Taínos, essendo brutalizzati dai conquistatori, si ribellarono e fecero una lunga guerra contro di loro. Nel 1503, durante un incontro di 80 caciques , tra cui Anacaona, il governatore spagnolo Nicolás de Ovando ordinò che la casa dell'incontro venisse data alle fiamme per bruciarli vivi. Cacica Anacaona e i nobili Taíno furono arrestati - tutti accusati di cospirazione per aver resistito all'occupazione e giustiziati. Prima della sua esecuzione, ad Anacaona fu offerta clemenza se si fosse offerta come concubina a uno degli spagnoli. Poiché Anacaona rifiutò l'offerta sessuale degli spagnoli mentre altri furono fucilati, Anacaona fu giustiziata con l'impiccagione. Aveva solo 29 anni.
Daniele Caccialanza
The History Of The Queen Anacaona
Anacaona (from Taino anacaona, meaning 'golden flower'; 1474–1504) was a Taíno cacique (chief), born in what is now Léogâne, Haiti, into a family of chiefs, and sister of Bohechío, chief of Jaragua. Her husband was Caonabo, chief of the nearby territory of Maguana (located in present-day Dominican Republic). Her brother and her husband were two of the five highest caciques who ruled the island of Kiskeya (Spanish: Quisqueya, now called Hispaniola) when the Spaniards colonized it in 1492. She was celebrated as a composer of ballads and narrative poems, called areítos. Anacaona was born in Yaguana, the capital of Jaragua (present day Léogâne, Haiti)nin 1460. Her name was derived from the Taíno words ana, meaning 'flower', and caona, meaning 'gold, golden.' Anacaona's brother Bohechío was a local chieftain. Anacaona was married with Caonabo, the chieftain of Maguana. Suspected of having organized the destruction of La Navidad (the first Spanish settlement on north-western Hispaniola), Caonabo was captured by Alonso de Ojeda in 1493 and shipped to Spain, dying in a shipwreck during the journey. When Caonabo was captured, Anacaona went to live with her brother the cacique of Jaragua, Bohechío, in whose government she had great influence. Bartholomew Columbus, brother of Christopher Columbus, after founding the city of Santo Domingo in 1498, went with his troops to Jaragua in order to subdue Bohechío and extend to his territory a tribute in gold. However, Bohechío, advised by Anacaona, decided to recognize the sovereignty of the Catholic Monarchs instead of fight, and commit to pay the tribute with products as cotton, bread, corn, fish and other products. Bartholomew accepted this proposal being entertained with parties and food as were the tasty iguanas, and had to charter a caravel to be able to transport the products offered. Anacaona became chief of Jaragua after her brother's death. Anacaona's high status was probably strengthened by elements of matrilineal descent in the Taíno society, as described by Peter Martyr d'Anghiera. Taíno caciques usually passed inheritance to the eldest children of their sisters. If their sisters had no children, then they chose among the children of their brothers, and when there were none, they fell back upon one of their own. Anacaona had one child, named Higuemota, whose dates of birth and death are lost to history. In 1503, the governor of the island Nicolás de Ovando sent word to Anacaona that he was going to Jaragua for a friendly visit. This visit had the pretext of improving the relations between the conquerors and the Indians. Before this visit, Anacaona gathered numerous caciques from the area and offered Ovando and his companions a great reception with dances and parties, the same one he had done years before with Bartholomew Columbus. During the year 1504 and in spite of the demonstrations of friendship offered to the governor, this one continued believing the rumor that the Indians were planning a conspiracy. For that reason, Ovando pretended to reciprocate the honors with which he was received and invited Anacaona and the other caciques to witness a military drill in his honor. The Indians assembled in a large main house of wood and thatched roof, built to house Ovando and his companions. Those on horseback and those on foot began to surround them and when more enthusiastic were the lords, at a agreed signal, all the cavalry with spears and swords attacked violently against them, setting fire to the house and killing many of them. Diego Méndez, one of the protagonists of the fourth voyage of Columbus, lived in Jaragua at that time. He stated in his testament that 84 caciques died. Among the survivors were the little Taino prince Guarocuya, nephew of Anacaona, who was later handed over to Fray Bartolomé de las Casas to watch over him, and who would later be known as Enriquillo; Higuemota, the daughter of Anacaona; Mencia the granddaughter of Anacaona and the tribal leader Hatuey, who later escaped to Cuba. Once in Cuba he organized the resistance, but was captured in battle and killed. Anacaona was transferred to Santo Domingo, and three months later she was tried and sentenced to death hanged, punishment that was applied at that time to the accused of conspiracy. Ovando's performance in this act is one of the most inexplicable and cruel acts of his rule. The impact of this punishment quickly reached Queen Isabella I of Castile, who promptly dismissed him from her deathbed upon hearing of his actions. Her immortalization in the intertwining histories of Haiti and the Dominican Republic has resulted in the use of her name for various places in both countries. Many in Haiti claim her as a significant icon in early Haitian history and a primordial founder of their country. Renowned Haitian American author Edwidge Danticat wrote an award-winning novel, from The Royal Diaries series, Anacaona: Golden Flower, Haiti, 1490, in dedication to the fallen chief, and a more recent novel has appeared about Anacaona, "Ayiti's Taíno Queen/Anacaona, La Reine Taíno d'Ayiti" by Maryse N. Roumain, PhD. She is immortalized in music by Haitian folk singers Ansy and Yole Dérose in "Anacaona", as well as by Puerto Rican salsa composer Tite Curet Alonso in his song "Anacaona" and in Irka Mateo's "Anacaona". Cheo Feliciano's first track of his first solo album, "Cheo", is "Anacaona".
Daniele Caccialanza
Histoire de la Reine Anacaona
Anacaona, née en 1474 et morte en 1503 ou 1504, est une cacique du caciquat du Xaragua sur l'île Hispaniola, laquelle portait le nom d'Ahatti (Haïti) en langue taïno. Elle succède à son frère Bohechio. Elle est pendue sur ordre du gouverneur espagnol Nicolás de Ovando. Elle est née sur l'île d'Hispaniola ou île de Quisqueia1 - île de Quisqueya, où se trouvent aujourd'hui Haïti et la République Dominicaine. Anacaona, dans la langue des Taïnos, signifie Fleur d'Or. Elle était la sœur du cacique Bohechio et l'épouse de Caonabo, un cacique avec qui elle eut une fille nommée Higüemota. Elle se distinguait par sa beauté,intelligence et son talent pour la poésie; elle connaissait de nombreux poèmes par cœur et les récitait lors des fêtes religieuses (areitos en espagnol), devant les autres aborigènes. À la suite de la mort de son frère Bohechio, Anacaona le remplaça et gouverna le Caciquat (cacicazgo en espagnol) du Xaragua. À l'arrivée de Christophe Colomb sur l'île en décembre 1492, Anacaona fit preuve de curiosité et de grande admiration à l'égard des Espagnols, car elle trouvait que ces hommes étaient très avancés et possédaient de nouvelles connaissances. Toutefois, les abus que certains d'entre eux commirent envers les femmes des Caraïbes poussèrent Anacaona à remettre son admiration en question; elle les vit dorénavant comme une menace. Elle parvint à convaincre son époux Caonabo de les chasser de l'île.

À son retour le 28 novembre 1493, Colomb trouva le fort de La Navidad (La Nativité en français) détruit et ses 39 occupants assassinés. Quelques années après, le gouverneur de l'île, Nicolás de Ovando, apprit qu'Anacaona était en train d'élaborer un plan pour attaquer la colonie espagnole. Nicolás de Ovando annonça alors à Anacaona qu'il allait au Cacicazgo de Xaragua pour leur rendre une visite amicale. Il arriva avec plus de trois cent cinquante hommes et fut reçu par de grandes festivités. Quand tous furent réunis à la fête, les hommes d'Ovando mirent le feu à la demeure du chef (caney). Quelques autochtones réussirent à sauver Anacaona; parmi les autres survivants se trouvaient la fille de Anacaona, Higüenamota; son neveu Guaorocuya, qui fut remis au frère Bartolomé de las Casas, qui le convertit au christianisme sous le nom de Enriquillo; Mencia, petite-fille d'Anacaona et le leader tribal Hatuey, qui plus tard fuit vers Cuba et y organisa la résistance, mais fut capturé lors d'un combat et mourut sur ordre de Diego Velázquez de Cuéllar. Nicolás de Ovando apprit qu'Anacaona s'était échappée et commença une poursuite jusqu'à ce qu'on réussisse à la capturer. Contrairement à ses confrères, Anacaona ne fut pas exécutée sur-le-champ.

Ovando lui offrit de l'épargner seulement si elle acceptait de devenir sa concubine. Elle refusa et Nicolás de Ovando la condamna publiquement à la pendaison en 1504 (ou 1503 ?) alors qu'elle avait 29 ans. En 1503, le gouverneur de l'île, Nicolás de Ovando, informa Anacaona qu'il se rendrait à Jaragua pour une visite amicale. Cette visite avait pour prétexte d'améliorer les relations entre les conquérants et les Indiens. Avant cette visite, Anacaona avait rassemblé de nombreux caciques de la région et avait offert à Ovando et à ses compagnons une superbe réception avec danses et fêtes, identique à celle qu’il avait faite des années auparavant avec Bartholomew Columbus. Au cours de l'année 1504 et malgré les démonstrations d'amitié offertes au gouverneur. Ovando fit semblant de rendre les honneurs avec lesquels il avait été reçu et invita Anacaona et les autres caciques à assister à un exercice militaire en son honneur. Les Indiens se sont rassemblés dans une grande maison principale en bois et toit de chaume, construite pour abriter Ovando et ses compagnons. Ceux à cheval et ceux à pied ont commencé à les entourer et quand plus enthousiastes ont été les seigneurs, à un signal convenu, toute la cavalerie avec des lances et des épées a attaqué violemment contre eux, incendiant la maison et en tuant beaucoup.

Diego Méndez, l'un des protagonistes du quatrième voyage de Columbus, vivait à Jaragua à cette époque. Il a déclaré dans son testament que 84 caciques sont morts. Parmi les survivants, il y avait le petit prince taino Guarocuya, neveu d'Anacaona, qui a ensuite été confié à Fray Bartolomé de las Casas pour le surveiller et qui s'appellerait plus tard Enriquillo; Higuemota, la fille d'Anacaona; Mencia, petite-fille d'Anacaona et du chef de la tribu Hatuey, qui s'est par la suite réfugiée à Cuba. Une fois à Cuba, il organisa la résistance, mais fut capturé au combat et tué. Anacaona a été transférée à Saint-Domingue et, trois mois plus tard, elle a été jugée et condamnée à la peine de mort, ce qui lui a valu une peine qui était appliquée à l'accusé de complot.
Daniele Caccialanza
Geschichte der Königin Anacaona
Anacaona (* 1464 in Yaguana, heute ein Stadtteil von Leogane, Haiti; † 1504 auf Hispaniola), auch „Goldene Blume“ genannt, war eine Königin des Volkes der Taíno. Sie war die Schwester von Behechio und Ehefrau von Caonabo, Häuptling des nahegelegenen Territoriums, die zwei der höchsten fünf Kaziken (Häuptlinge) waren, die die Insel Hispaniola regierten, als die Spanier sich ab 1492 hier ansiedelten. Sie war gefeiert als eine Komponistin von Balladen und Gedichten, die man areytos nannte. Während des Besuchs von Bartolomeo Kolumbus im Königreich Jaragua im Südwesten von Hispaniola spät im Jahr 1496 erwiesen sich Anacaona und ihr Bruder Behechio als gleichberechtigte Herrscher.

Bei dieser Gelegenheit, die Bartolomé de las Casas in seiner Kurzen Geschichte der Zerstörung der indischen Inseln beschreibt, verlangte Kolumbus erfolgreich Tribut, der in Nahrungsmitteln und Baumwolle für die spanischen Siedler unter seinem Kommando bestehen sollte. Der Besuch soll in friedlicher Atmosphäre stattgefunden haben. Einige Monate später kam Kolumbus mit einer Karavelle zurück, um einen Teil des Tributs mitzunehmen. Anacaona und Behechio segelten nahe bei der Karavelle, nahe dem heutigen Hafen von Port-au-Prince im Golf von Gonave. Anacaonas hoher Rang war wahrscheinlich abgeleitet von Elementen einer matrilinearer Abkunft in der Gesellschaft der Taino, wie sie Peter Martyr d’Anghiera beschreibt. Taíno-Kaziken vermachten ihr Vermögen üblicherweise den ältesten Kindern ihrer Schwestern. Falls es keine Kinder von Schwestern gab, wählten sie unter den Kindern ihrer Brüder. Erst wenn auch diese nicht existierten, ging das Vermögen an ihre eigenen Kinder. Anacaona hatte ein Kind, Higuemota, dessen Lebensdaten unbekannt sind. Anacaona wurde nach dem Tod ihres Bruders Königin von Xaragua. Ihr Ehemann Caonabo, der verdächtigt war, den Angriff auf Kolumbus’ erste Siedlung La Navidad im Norden Haitis geführt zu haben, wurde von Alonso de Ojeda gefangen genommen und nach Spanien verschleppt, kam aber bei einem Schiffbruch während der Reise ums Leben. Die Taínos, die von den Kolonialisten schlecht behandelt wurden, revoltierten und führten einen langen Krieg gegen sie. Während eines Festes, das acht lokale Häuptlinge zu Ehren Anacaonas organisierten, die zu den Spaniern freundlich war, befahl der spanische Gouverneur Nicolás de Ovando, das Festhaus anzuzünden.

Er nahm Anacaona und ihre Taíno-Adligen fest und ließ sie alle wegen Konspiration exekutieren. Während die anderen erschossen wurden, wurde Anacaona durch Hängen getötet. Sie wurde 39 Jahre alt. Anacaona wird in Haiti sehr verehrt, und viele halten sie für eine Ikone und wichtige Person in der Geschichte Haitis, in diesem Sinne für eine Gründerin der Nation. Ihr Name wurde unsterblich aufgrund der Geschichte der beiden Nationen Haiti und Santo Domingo; verschiedene Orten tragen ihren Namen. Die bekannte haitianisch-amerikanische Autorin Edwidge Danticat schrieb eine preisgekrönte Novelle zum Andenken an die ermordete Taino-Königin. In Havanna auf Kuba gab es eine musikalische Familie Castro, deren elf Schwestern in den frühen 1930er Jahren eine auf den jungen Musikstil Son spezialisierte Band mit dem Namen „Anacaona“ gründeten, in Erinnerung an die musikalische Taino-Königin. Sieben der Musikerinnen waren als Band "Anacaona" jahrzehntelang erfolgreich und kamen auf ihren Tourneen ab 1937 auch nach Europa.[1] Teils werden sie in Anlehnung an den bekannten Film Buena Vista Sisters genannt. An der dominikanisch-haitianischen Grenze gibt es einen kleinen Ort mit dem Namen Villa Anacaona, auf dem Teil, der über haitianisches Staatsgebiet führt, zwischen den Orten Restauración und Pedro Santana.
Daniele Caccialanza
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История королевы Анакаона
Анакаона (1464—1503) — жена касика Каонабо, правительница области Харагуа, одна из лидеров сопротивления индейских племён испанским конкистадорам на острове Эспаньола (Гаити). После пленения и смерти касика Каонабо его жена Анакаона бежала в область Харагуа, где правил её брат Бехечио, один из пяти верховных касиков на острове. Бехечио разделил власть со своей сестрой. После смерти своего брата Анакаона стала единовластной правительницей в Харагуа. Анакаона была «женщина очень храбрая, большой души и ума». Анакаоне подчинялись свыше трехсот родовых старейшин — касиков. Умная и волевая женщина пользовалась авторитетом, любовью и славилась красотой среди своих подданных. Её имя на языке индейцев таино означало «золотой цветок». В 1503 году новый испанский губернатор Эспаньолы Николас де Овандо с большим военным отрядом (70 кавалеристов и 300 пехотинцев) прибыл с визитом в область Харагуа. Правительница Анакаона приготовила испанцам пышную встречу и устроила «арейто», в котором участвовало «более трехсот девушек, её служанок, ибо не захотела, чтобы в этих танцах, или арейто, принимали участие мужчины и замужние либо познавшие мужчин женщины». Однако Николас де Овандо придумал хитроумный план и решил истребить всю индейскую знать, прибывшую на праздник. По сигналу губернатора испанцы окружили и взяли в плен саму Анакаону и восемьдесят касиков в большом доме. Индейские вожди были сожжены живьем. Через три месяца Анакаона была повешена в Санто-Доминго. Испанцы жестоко расправились с остальным населением, преследуя тех, кто пытался бежать. Многие индейцы были схвачены, убиты и превращены в рабов. Ошеломлённые этой расправой индейцы не оказали сопротивления захватчикам, и вся область Харагуа была быстро завоёвана. Анакаона является сегодня национальной героиней Доминиканской Республики на Гаити. Одна из улиц Санто-Доминго украшена бронзовым монументом, изображающим красавицу-индианку в полный рост.
Daniele Caccialanza